lunes, enero 26, 2009

Reyertas 22: Ninguneados, de nuevo

Hace poco más de un mes, aprovechando las fiestas por el fin del año, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) decidió negarle a los trabajadores técnicos y profesionistas de Pemex el registro para conformar su sindicato: la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTYPP). El hecho fue difundido hace unos días tanto por el representante legal de la organización, el abogado Arturo Alcalde Justiniani en un artículo publicado en La Jornada del 17 de enero como por la propia organización en su boletín electrónico Infórmate, Informa del 23 de enero. Por intermediación del director general de Registro de Asociaciones, el lic. Pablo Muñoz Rojas, la STPS respondió argumentando:

Me permito precisar que la STPS negó el referido registro constitutivo, principalmente, porque los interesados no cumplieron con lo establecido en el Art. 364 de la Ley Federal del Trabajo (LFT), que dispone como requisito indispensable para registrarse como sindicato contar con un mínimo de 20 trabajadores, lo que no se acreditó. Es un elemento esencial de fondo, establecido por ley, no sólo formalidad.”

Y para descalificar el argumento del abogado del gremio que se refiere a las razones políticas que tuvo dicha secretaria para negar el registro, el señor Rojas pone como ejemplo los 80 nuevos registros expedidos por la oficina a su cargo. Sería oportuno e interesante que la secretaría pusiese al alcance del público, cuáles son esos sindicatos a los que hace referencia. Sobre todo para tener claridad acerca del papel que desempeñan éstos dentro de la organización obrera: presumir una determinada cantidad de nuevos registros no dice nada, principalmente en una nación en la cuál se ha reportado un incremento considerable de los sindicatos blancos (los organizados por personajes vinculados a la propia patronal) que tienen el único objetivo de evitar la organización de los trabajadores.

Por otro lado, resulta completamente absurdo que el propio director de registro haga alusión a la negativa bajo el pretexto de que la UNTYPP no acreditó el mínimo de 20 trabajadores indispensable según el artículo 364 de la LFT. Resulta completamente incomprensible que un funcionario público responsable con su trabajo defienda a capricho la legislación que está obligado a hacer respetar. Esto es, según el artículo 366 de la LFT la autoridad está obligada a responder la solicitud de nuevo registro sindical en un plazo máximo de 60 días, sino lo hace así, los interesados deben requerirle que dicte una resolución en los siguientes tres días. De no emitir resolución, el efecto legal es la automática aceptación del registro sindical. El hecho es que la UNTYPP presentó su solicitud ante el Registro de Asociaciones el día 29 de abril de 2008 y el fallo negativo se emitió el 23 de diciembre del mismo año: 238 días después, en otras palabras, excedió el plazo por 175 días, contando los tres días adicionales después del requerimiento. Además, el argumento de no haber sido solicitado por el mínimo de 20 trabajadores que estipula la LFT, tampoco es válido: según los datos proporcionados por el abogado Alcalde se acreditó que la solicitud fue elaborada por más de 260 trabajadores. Por si eso fuese poco, el propio artículo 364 protege a los trabajadores solicitantes de ser víctimas de persecución por parte de la patronal a raíz de la organización sindical. Con ese fin, estipula que dentro de la solicitud se tomará en cuenta a aquellos que hayan sido despedidos 30 días antes de la presentación de la solicitud de registro. En el caso de la UNTYPP, la STPS está convalidando la persecución desatada por parte de Petróleos Mexicanos, pues ésta despidió a los integrantes de la mesa directiva del sindicato el día 14 de noviembre de 2008, no sin antes haber sometido al resto de los agremiados a presiones para que se desistiesen de su afiliación a la organización. Es decir, la resolución de la dirección de Registro de Asociaciones hace agua por todos lados.

En tales circunstancias, se esperaría que lo resulto por la STPS quedase anulado por las instancias superiores de justicia. Pero, la historia les ha enseñado a los trabajadores que no deben esperar demasiado de ellas, sobre todo a los que participan en las industrias estratégicas nacionales.

Tanto en México como en América Latina los sindicatos del sector petrolero han sido fundamentales para la organización política de las clases subsumidas. En México, la conformación de sindicatos del ramo en las décadas de los años 20 y 30 del siglo XX, precedieron a la política nacionalista de Lázaro Cárdenas (incluyendo la expropiación petrolera de 1938). Esa organización contribuyó en forma decisiva para la creación de un mercado interno. Además repercutió en la conformación de la consciencia de trabajadores centroamericanos que participaron en las petroleras con actividad en México, el más conocido de ellos fue Augusto César Sandino. En el caso de Venezuela, los trabajadores petroleros cumplieron un papel destacado en la revolución de 1958 que depuso al dictador Marcos Pérez Jiménez. También en Brasil, aunque nunca ha sido un importante productor petrolero, los trabajadores de la industria petrolera desempeñaron un importante papel para apoyar al gobierno nacionalista de Getulio Vargas.

La lección ha sido muy bien aprendida por las burguesías en América Latina, por ello es que ahora las organizaciones de trabajadores petroleros están tan controladas, mediante diversos mecanismos se les ha ido controlando para evitar su peligrosidad. Así, en México, el Nacionalismo Revolucionario tardío tuvo oscuros dirigentes vitalicios como lo fue Joaquín Hernández Galicia La Quina y la etapa neoliberal ha tenido al corrupto Carlos Romero Deschamps, quienes han tenido la capacidad para mantener controlados a los obreros del sector.

Sin embargo, la dominación, aunque abrumadora, no ha sido tan absoluta como parece. En medio de los sindicalizados y de la burocracia existe un grupo de trabajadores que han quedado fuera de toda posibilidad de representación, pero que son fundamentales para la industria: los profesionistas y los técnicos (entre los cuáles se encuentra todo aquel personal de ingenieros, arquitectos, investigadores y personal administrativo). Justamente fue ese sector el que, desde mediados de los años 70 del siglo pasado, estuvo más receptivo a la corriente que promovía un Nuevo sindicalismo, en él convergían dos tendencias que le dieron forma dentro del ramo petrolero: la nacionalista y la revolucionaria. Hacia finales de los 70 e inicios de los 80 esa corriente no consiguió que se le reconociese su posibilidad de organizarse como sindicato, pero sí que se le incorporase al Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) y en condiciones que les brindaban un poco de autonomía frente al corporativismo oficial. Sin embargo, como consecuencia del reflujo mundial del movimiento obrero, hacia inicios de la década pasada, las reestructuraciones en el marco de la política neoliberal, volvieron a quedar desamparados al ser excluidos del sindicato y colocados, injustificadamente, bajo el rubro de trabajadores de confianza.

No obstante, la movilización de los técnicos y profesionistas no fue del todo anulada, pues fue este sector el que encabezó en 1995 las movilizaciones en contra de la atomización de la industria petroquímica. Pocos años después, en el marco de la denominada “transición democrática” se volvieron a presentar intentos por organizar a este sector de trabajadores, primero se forjó en 1999 la Coordinación Nacional por el Desarrollo de la Industria Petrolera (CONADIPME) que posteriormente, en 2002, dio origen a asociación civil Unión Nacional de Trabajadores de la Industria Petrolera (UNTCIP, AC) de la cuál surgieron un par de intentos sindicales: la Unión Nacional de Trabajadores de Confianza de la Industria Petrolera de México (UNTCIPM) y a la Organización Nacional de Trabajadores de Confianza de la Industria Petrolera (ONTCIP), ambas en 2004. Esta segunda fue la primera que demostró que los técnicos y profesionistas no cumplen con los requerimientos del capítulo II, título sexto de la LFT para ser considerados trabajadores de confianza y, por tanto, son sujetos para conformar sindicato. Derivado de ello, la ONTCIP logró su registro sindical, pero, al poco tiempo, mediante artimañas de la empresa y cooptación de dirigentes fue desaparecida como gremio sindical.

Por su parte, a la UNTCIPM nunca se le otorgó el registro sindical, pese a tener la razón legal de su lado, y menos por haber cometido la osadía de demandar a Pemex por la aplicación inconstitucional de los Contratos de Servicios Múltiples en la Cuenca de Burgos.

Es casi imposible que las instancias judiciales le otorguen el registro a la UNTYPP, pese a que han cumplido con los requisitos de ley, debido a que han participado vehementemente en la lucha contra los Contratos Individuales de Trabajo (CIT) que plantean condiciones laborales más opresivas para los técnicos y profesionistas petroleros. Pueden tenerse las diferencias más profundas con la política de la UNTYPP, pero sin duda que la justicia de la libre sindicalización es más que suficiente para darle el más completo apoyo de parte de todos los que pertenecemos a las clases subsumidas, para que se consiga su registro sindical. Ni la derrota ni la muerte son opciones ¡NECESARIO ES VENCER!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola,

Fue un placer descubrir su blog "Asaltando la Red".

Me llamo Oriol Sabata, soy editor de un periódico digital llamado LibreRed, que trata el acontecer de América Latina con un enfoque marcadamente progresista.

Desde hace un tiempo estamos tratando de expandirnos para poder obtener una mayor difusión de nuestros contenidos. Para ello, estamos intentando hallar personas y colectivos dispuestos a colaborar con nuestro proyecto informativo. De momento contamos con personal en Colombia, Venezuela, Ecuador y Bolivia, que publican regularmente desde dichos países en nuestro medio.

Con el objetivo de abarcar más países, les escribimos para ofrecerles la posibilidad de publicar noticias y artículos de opinión sobre el acontecer mexicano. El procedimiento es fácil y rápido. Nosotros les asignaríamos un nombre de usuario y una clave. A través de un menú podrían publicar contenidos en el periódico de forma directa.

Bueno, aquí les dejamos la url del periódico para que le echen un ojo, www.librered.net

Un abrazo,

Oriol Sabata / Equipo LibreRed

oriolsabata@hotmail.com

Anónimo dijo...

Vaya camaradas, esta invitación demuestra que los esfuerzos no se hacen en el vacío, y que existe la posibilidad de ampliar los alcances. Enhorabuena.

Me parece muy interesante el recuento que hace este blog sobre la lucha de los trabajadores petroleros, sobre todo en momentos en que incluso en las filas de la izquierda, se les suele considerar una masa homogénea a las órdenes de los líderes corruptos del sindicato. Mal haríamos en caer en las posiciones "modernas" que con ese argumento, consideran que los sindicatos ya no son opción de organización clasista y revolucionaria.

Sólo un pequeño apunte. Hay un párrafo que no queda del todo claro... ¿cómo está esto de las fechas?:

El hecho es que la UNTYPP presentó su solicitud ante el Registro de Asociaciones el día 29 de abril de 2008 y el fallo negativo se emitió el 23 de abril del mismo año: 238 días después, en otras palabras, excedió el plazo por 175 días, contando los tres días adicionales después del requerimiento.

Gracias por la aclaración. Y toda nuestra solidaridad a los trabajadores petroleros que se enfrentan a la represión de la empresa y de los charros.

Asaltante rojo dijo...

Bienvenido Oriol y muchas gracias por el comentario y la invitación, en breve estaremos en contacto.
También le agradezco infinitamente a Ana Clara por señalar el gravísimo error del Reyertas 22. Ahí dónde dice 23 de abril debe decir 23 de diciembre. La pifia ya fue arreglada en el post, pero vale la pena hacer notar estos lapsus brutus para que no se vuelvan a cometer, o al menos, no tan seguido.
un fuerte abrazo para ambos.